miércoles, 26 de octubre de 2011

La bomba nuclear más potente de Estados Unidos será desmantelada hoy en Texas

La B-53 es 600 veces más poderosa que la bomba lanzada en Hiroshima
Este tipo de armas se diseñaron para ser lanzadas desde bombarderos B-52
'Fue desarrollada en otro tiempo. El mundo será más seguro sin ella'

Estados Unidos pondrá fin este martes a una historia que comenzó hace casi 50 años al desmantelar su última bomba nuclear de gran potencia, un artefacto 600 veces más poderoso que el lanzado sobre Hiroshima (Japón) en 1945.

"La B-53 fue un arma desarrollada en otro tiempo, para un mundo diferente. El mundo será más seguro con su desaparición", expresó en un comunicado el director de la Administración Nacional de Seguridad Nacional de EEUU, Thomas D'Agostino.

Creada en el culmen de las tensiones de la Guerra Fría, en 1962, la bomba B-53 que este se desmontará en Texas es el arma más poderosa que posee Estados Unidos, informa el diario 'Texas Star-Telegram'.

Sus más de 4,5 toneladas de peso descansaban en la única planta de ensamblaje de armas nucleares del país, cerca de la localidad de Amarillo, a la espera de su turno en un programa de desmantelamiento que comenzó en los años 80.

Para el funcionario de mayor rango en esa planta de armas nucleares, Steve Erhart, despiezar la última B-53 es poner fin a "una gran parte del plan estratégico estadounidense en la Guerra Fría".

"Su desmantelamiento es un punto clave en la historia", dijo al diario, al destacar que "significa borrar de la faz de la Tierra una gran cantidad de poder destructivo".

Las B-53 se diseñaron para ser lanzadas desde bombarderos B-52 e impactar en su objetivo incluso si se encontraba en un búnker, al enviar ondas de energía similares a las de un terremoto a través del subsuelo, destruyendo todo lo que encontraba a su paso.

600 veces mayor que la de Hiroshima

Con unos 135 kilogramos de explosivos situados alrededor de su núcleo de uranio, la bomba tenía un potencial de 9 megatoneladas de TNT, unas seiscientas veces mayor que la detonada sobre Hiroshima donde causó la muerte directa e indirecta de 275.230 personas.

Desmontar un artefacto tan antiguo y de un tamaño similar al de un automóvil familiar "ha presentado muchos retos", reconoció Erhart, cuyo equipo tuvo que "crear nuevas soluciones para lidiar de forma segura con una bomba de esas dimensiones".

El desmantelamiento de la última B-53 se produce un año antes de lo previsto, según el Departamento de Energía, en respuesta a las instrucciones del presidente de EEUU, Barack Obama, de acelerar el proceso de liquidación de las armas nucleares.

En total, las plantas nucleares estadounidenses crearon alrededor demedio centenar de B-53, y las últimas de ellas fueron retiradas del arsenal activo del país en 1997.

Una vez que se desmantele el más antiguo de esos artefactos nucleares, el personal de la planta de Pantex deberá ser capacitado para trabajar en otras armas que Estados Unidos pueda necesitar.

martes, 25 de octubre de 2011

Muerte de Muammar Gaddafi

Luego de 42 años en el poder, rebeldes libios capturaron, torturaron y dieron muerte a Muammar Gaddafi


El cadáver de Gadafi, en Misrata. / MOHAMED MESSARA (EFE)
Muammar Gaddafi murió durante una batalla en la localidad de Sirte, último reducto de sus fuerzas armadas, que cayó en manos del gobierno interino de Libia.

El Consejo Nacional de Transición (CNT), que encabezó el levantamiento, indicó que Gaddafi falleció a consecuencia de las heridas sufridas después de ser capturado en su ciudad natal.

El deceso del coronel de 69 años, quien durante 42 años gobernó Libia con mano dura, fue corroborado por el primer ministro del gobierno transitorio, Mahmud Jibril. "Confirmamos que todos los malvados, además de Gaddafi, han desaparecido de este amado país. Pienso que los libios deben darse cuenta que es tiempo de comenzar una nueva Libia, una Libia unida, un pueblo, un futuro", sostuvo Jibril.

No se aclaró si quienes capturaron, y eventualmente mataron a Gaddafi, fueron las tropas del Consejo Nacional de Transición (CNT) o fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Los rebeldes libios aseguran que ellos mataron a Gaddafi, no la OTAN, e incluso revelaron que el ex líder libio estaba armado con una pistola de oro en el momento de su captura.

Tras ocho meses de una revuelta popular que derivó en una guerra civil, se difundieron imágenes de decenas de milicianos que celebraron la toma de la ciudad con sus armas en las manos y quemando banderas verdes —la enseña del régimen depuesto— lo que podría representar el final de la guerra. El presidente estadounidense Barack Obama declaró el fin efectivo del régimen de Muamar Gaddafi. Obama reiteró el compromiso de su gobierno de apoyarla fase de democratización en Libia, aunque reconoció que este camino será largo y difícil.

"Esto marca el fin de un largo y doloroso capítulo para el pueblo de Libia", subrayó.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon. llamó al pueblo de Libia a que deponga las armas y a que inicie un proceso de reconstrucción y reconciliación nacional. "Ahora es el momento de que los libios se unan. Los libios sólo pueden concretar la promesa de un futuro mediante la unidad nacional y la reconciliación", expresó el funcionario.

Más allá de sus señaladas excentricidades coloridos trajes brillantes, una guardia personal de 30 mujeres armadas y entrenadas para el combate, y sus estancias en los campamentos beduinos de lujo que levantaba cuando iba de viaje al extranjero, a Muammar Gaddafi se le consideró un político hábil.

El 19 de marzo pasado, fuerzas unidas de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, iniciaron una ofensiva contra objetivos militares de Gaddafi para obligarlo a cumplir con la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que exigió detener las agresiones contra los opositores que habían comenzado a manifestarse como una réplica de las protestas en otros países árabes.

Los rebeldes libios que combatieron con el apoyo aéreo de la OTAN durante más de medio año, poco a poco ocuparon el territorio libio hasta controlar Trípoli y reducir a la resistencia gaddafista, que se defendió en los últimos bastiones del dictador, en su natal Sirte y Bani Walid.

La agricultura se introdujo lentamente en la alimentación

Una vajilla de hace 6.000 años desvela que la caza y la pesca no desaparecieron con la llegada del cultivo

Los humanos no cambiaron sus hábitos alimenticios inmediatamente después de aprender a cultivar la tierra y domesticar animales. Si bien la ganadería y la agricultura supusieron un cambio en la forma de alimentarse de los humanos, este fue mucho menos abrupto de lo que se pensaba, según un artículo publicado hoy en PNAS.

Los investigadores dirigidos por Oliver Craig, de la Universidad de York (Reino Unido) y Cari Heron, de la también inglesa Universidad de Bradford, llegaron a esta conclusión tras analizar vajillas del ano 4000 antes de Cristo, encontradas en 15 lugares diferentes. Las mejor conservadas se encontraron bajo el mar, en un yacimiento en la costa alemana del mar Báltico.

Los restos de los alimentos que se depositaron en dichos utensilios han sido los que han permitido a los autores investigar qué tipo de dieta seguían los humanos en aquella época, justocuando se calcula que se introdujeron la agricultura y la ganadería. En concreto, los investigadores analizaron las características moleculares e isotópicas de los lípidos (grasas) extraídos de 133 piezas de cerámica y de cien residuos carbonizados hallados en la superficie de las mismas.

Los autores sugieren que la introducción de la agricultura en la zona del Báltico occidental no fue "tan repentina como sugieren algunos estudios de restos de la región".

Los análisis revelan que tanto el pescado como otros recursos acuáticos siguieron explotándose tras la llegada de la agricultura y la domesticación de los animales. La vajilla localizada más cerca de la costa presentaba residuos enriquecidos con una forma de carbono común en los organismos marinos.

Pescado en la dieta

Alrededor de la quinta parte de estos platos contenía otras trazas bioquímicas de organismos acuáticos, incluyendo grasas y aceites de los que carecen los animales terrestres y las plantas. Entre las piezas de vajilla encontradas tierra adentro, el 28% contenía residuos de organismos acuáticos, aparentemente de pescado de agua dulce.

Según Craig, esta investigación pone de manifiesto la evidencia de que los habitantes del Báltico occidental continuaron explotando los recursos marinos y de agua dulce a pesar de la llegada de los animales domesticados y las plantas cultivadas. Aunque la agricultura se introdujo rápidamente en la región, "puede no haber causado un cambio tan dramático del estilo de vida cazador-recolector como se pensaba". Se trata del mayor estudio hasta la fecha en este campo.

lunes, 24 de octubre de 2011

El negocio del petróleo líbio

Los países que reconocieron antes a los rebeldes disfrutarán de un mejor acceso al sector del crudo Libia revisará los contratos


Eran los inicios de la guerra en Libia, allá por marzo. Las fuerzas gadafistas acababan de realizar su primera embestida contra jóvenes revolucionarios posicionados en Brega, y las espadas estaban aún en alto. La desorganización y el caos reinaban en las filas rebeldes, que carecían de armamento adecuado para afrontar un conflicto de larga duración. Fue entonces cuando empezó a hablarse de una intervención militar internacional. «Les aseguro que cualquier país que ayude a Libia en estos momentos, el pueblo libio no lo olvidará», declaró entonces a este diario Usama Alí, un oficial del Ejército libio que se había pasado al bando revolucionario. Días después, Francia rompió el hielo diplomático y reconoció al Consejo Nacional de Transición (CNT) como legítimo representante del pueblo libio.

Han transcurrido más de siete meses y, en opinión de muchos observadores, se acerca el momento de que aquellos países que realizaron su temprana apuesta por una Libia sin Gadafi recojan dividendos. Julián Lee, analista del Centre for Global Energy Studies, consultoría sobre energía con sede en en Londres, no alberga dudas acerca de qué compañías y países se beneficiarán en mayor medida del cambio de régimen. «Aquellas compañías de países que rápidamente apoyaron la revolución podrán esperar beneficiarse. Compañías francesas, británicas e italianas se hallan a la cabeza de esa lista», augura Lee.

La producción

Antes de la guerra, el país producía 1,79 millones de barriles diarios, cifra que colocaba a Libia en el puesto 17º de la lista de estados productores. Eso sí, el petróleo se extraía del subsuelo en colaboración con firmas extranjeras, una realidad que ha llevado a muchos analistas del sector a desestimar la extendida creencia de que los aliados fueron a la guerra en Libia para tener acceso al crudo. «En lo que respecta al sector del petróleo, Occidente tenía mucho más que perder que ganar de la revolución libia», valora Lee. Nadie sabe a ciencia cierta cuándo el país podrá bombear petróleo a niveles anteriores al conflicto: algunas fuentes hablan de 15 meses, otras piensan que requerirá mucho más, debido al intenso saqueo que han sufrido algunas instalaciones. En la actualidad, la producción asciende a 450.000 barriles diarios, es decir, menos de una tercera parte del nivel previo a la guerra.

La alianza entre el régimen gadafista y las multinacionales occidentales era un matrimonio de conveniencia en el que los libios imponían sus reglas: las firmas extranjeras operaban en Libia bajo la fórmula de Contratos de Reparto de Exploración y Producción (EPSA, por sus siglas en inglés), que no concedían «ningún derecho de propiedad sobre los recursos del petróleo y el gas», escribe Boyko Nitzov, del Consejo Atlántico, think tank sobre asuntos internacionales con sede en Washington. Dichos contratos privilegiaban a la parte libia en detrimento de la foránea: si durante la fase de exploración no se hallaban yacimientos comercialmente viables, el coste (y las pérdidas) de la operación recaían en exclusiva sobre la firma extranjera; en caso contrario, los costes se repartían en un 50% y la producción se dividía, recibiendo la Compañía Nacional de Petróleo libia (NOC) un 90%, y el socio extranjero un 10%.

Con un sinfín de problemas a resolver, propios de un país que acaba de salir de una guerra civil, el CNT apenas ha podido echar mano al dosier y aclarar sus intenciones inmediatas. Sus representantes se han limitado a proclamar algunas ideas generales, como su propósito de «respetar» los contratos existentes, aunque también su voluntad de investigar todos los acuerdos para depurar posibles casos de corrupción y sobornos, lo que, en palabras de Lee, «ha introducido un cierto grado de incertidumbre».

Más que el reparto del pastel, lo crucial, coinciden los analistas, es el destino que reciben los ingresos del crudo, dado el despilfarro que existía bajo el derrocado régimen. «Una gestión adecuada del flujo del petróleo» determinará si «triunfa o fracasa» el sistema que surja en la era pos-Gadafi.

Sultán bin Abdelaziz, príncipe heredero saudí

Era ministro de Defensa desde 1963, pero la gestión la llevaba su hijo mayor.



La muerte del heredero y ministro de Defensa de Arabia Saudí apenas ha constituido una sorpresa. El principe Sultán bin Abdelaziz, que según la biografía oficial nació en Riad en 1028, hacía ya varios años que se encontraba enfermo, lo que habia llevado a repartir sus responsabilidades de manera informal entre otros príncipes Su desaparición enfrenta sin embargo a la familia real con la necesidad de plantearse un salto generacional en la sucesión al trono, un asunto que parece estar generando tensiones entre las diferentes ramas de los Al Saud.

Aunque el comunicado de la corte no explica la causa de la muerte de Sultán, acaecida el sábado (22 de octubre de 2011) en Nueva York, desde que fue operado de un quiste en el estómago en 2005 se ha especulado con que sufría un cáncer. De hecho, a partir de entonces, su salud requirió varias intervenciones quirúrgicas en EEUU (la última el pasado junio), seguidos de largas estancias de recuperación en su finca de Marruecos.

A pesar del esfuerzo de los medios oficiales por mostrarle activo durante sus intervalos en el reino, en los cables filtrados por WikiLeaks los diplomáticos estadounidenses le describían como "incapacitado a todos los efectos". Según las mismas fuentes, el heredero al trono saudí sufría el mal de alzhcimer y ya no reconocía a sus allegados.

Para sus siete hijos era sin embargo importante mantener la ficción de que seguía al cargo del Ministerio de Defensa, un puesto que ejercía desde 1963 y que suponía uno de los pilares de su poder. En esa capacidad controlaba las Fuerzas Armadas regulares, pero sobre todo las millonarias compras de armas que han hecho de Arabia Saudí el mejor cliente de las empresas del ramo. Hace apenas un año, EEUU reveló un contrato por valor de 60.000 millones de dólares.

De hecho, estaba siendo su primogénito, el principe Jaled, quien en su calidad de viceministro adjunto de Defensa gestionaba el día a día del ministerio. Jaled dirigió las fuerzas saudies y árabes que colaboraron con EEUU para echar a Sadam Husein de Kuwait en 1991 Sin embargo. Sultán negó las bases militares a Washington cuando, tras el atentado del 11-S, decidió atacar Afganistán, y dos años más tarde hizo lo mismo para la campaña contra Irak. Los  analistas le alineaban con el ala más conservadora de la familia, opuesta a las tímidas reformas introducidas por su medio hermano Abdalá desde que accedió al trono en 2005.

De acuerdo con lo que ha venido siendo costumbre, es previsible que el principe Nayef, de 77 años, hermano de padre y madre de Sultán y ministro de Interior, pase a ocupar el puesto de heredero. Pero eso no resuelve la esencia del problema que afronta el reino, la senectud de todos los potenciales sucesores de Abdalá, de 87 años. En la actualidad solo los hijos (varones) de Abdelaziz ibn Saud, el fundador del moderno reino saudí, pueden ser reyes. Y dada la política de alianzas matrimoniales que ejerció, la lista llegó a tener 42 posibles candidatos, pero con el tiempo se ha reducido y envejecido.

Tras su acceso al trono, Abdalá creó el llamado Consejo de Lealtad, formado por la veintena de hijos de Ibn Saud aún vivos y algunos de los nietos más relevantes, para pactar la elección de los futuros herederos. Pocos en Riad creen que vayan a votar a mano alzada ni ahora ni en un futuro cercano. Más bien cada grupo trata de forjar alianzas con la intención de quedar colocados lo más cerca posible de la rama que finalmente se haga con la sucesión.

Los analistas consideran que el bloque más poderoso es el de los Sudairi, los hijos de Abdelaziz con Hasa bint Ahmad al Sudairi. Solo el mayor de ellos, Kalid. llegó a rey y el resto del clan esperaba recuperar influencia cuando le llegara el turno a Sultán. Les sobreviven el ya citado Nayef, Abdelrahman, Turki.,Saliuan y Ahmad. Desde sus puestos en lugares clave de la gestión del pais, tanto ellos como sus hijos trabajan para estar preparados para esa transición generacional que inevitablemente se avecina. El pasado septiembre, el embajador saudi en España, el principr Salid, fue llamado a reforzar el equipo de su padre, el príncipe Nayef en el Ministerio del Interior.