domingo, 23 de octubre de 2011

La economía alimenta los conflictos (Carl Oglesby)


Si el movimiento antibélico en la guerra de Vietnam tuvo un líder intelectual, ese fue Carl Oglesby, que falleció a los 76 años, el pasado 13 de septiembre en Nueva Jersey, a causa de un cáncer pulmonar. Centrista y moderado —demasiado para las facciones marxistas que acabaron controlando el llamado movimiento pacifista—, Oglesby ofreció a toda una generación una linea de razonamiento que aún pervive en parte de la izquierda norteamericana: la guerra existe porque hay intereses empresariales tras ella.

En una manifestación en Washington en noviembre de 1965. Oglesby (Ohio, 1935) pronunció el discurso Déjennos construir nuestro propio futuro, que se considera uno de los puntos de referencia del movimiento antibélico. En el denunció lo que llamó "progresismo corporativista": la cultura empresarial que hacia que la guerra fuera una maquinaria económica imprescindible para la pujanza norteamericana. Sus palabras todavía suenan, a dia de hoy, como un augurio para muchos pacifistas en EE UU, con 10 años de guerra en Afganistán a cuestas.

"Estamos tratando con un coloso adverso al cambio", dijo ante unos 35.000 manifestantes, cerca de la Casa Blanca. "No cambiará solo. No cooperará con aquellos que quieren cambiarlo". Al año siguiente, seria elegido presidente en la organización pacifista Estudiantes para una Sociedad Democrática (SDS, por sus siglas en ingles). El carisma de Oglesby, su centrismo y sus impecables argumentos en contra de la guerra serían extremadamente valiosos para SDS, que pasaría de tener 2.000 miembros a superar los 100.000 en 1969.

Oglesby dejó la presidencia en 1966, pero se mantuvo activo en la organización hasta su expulsión tres años después. En 1967 publicó un manifiesto de 16 páginas titulado Cambio y contención, que The New York Times definió como "una granada que explota delante de la cara" y "lo más cercano que la nueva izquierda puede tener a un programa de acción".

En 1969, las facciones más radicales tomaron control del SDS y sometieron a Oglesby aun tribunal de estilo militar. En su libro, Oglesby había criticado duramente el falso progresismo de demócratas como John E. Kennedy o Lyndon B. Johnson, que apoyaron la guerra, y propuso una alianza con legisladores moderados, incluidos los conservadores que se opusieran a la guerra. Su centrismo fue la razón de más peso en su expulsión.

Al año siguiente SDS se desmoronaría y daría paso a diversas agrupaciones. La más célebre y radical, fue la de los llamados Weatherman o Weather Underground.cuya quijotesca finalidad seria derrocar al Gobierno estadounidense. Oglesby, por su parte, se dedicaría al mundo de la música, donde brillaría fugazmente como cantautor.

Era, cuanto menos, curioso que el tribunal marxista del SDS echara a alguien como Oglesby, que había dejado su trabajo en una empresa contratista del Pentágono y habia vendido su casa en Michigan y su coche para unirse al mundo del activismo. Tras ser expulsado firmó un manifiesto en el que se negaba a pagar impuestos porque estos financiaban la guerra.



Manfred Gerlach, último presidente de la RDA


Fue el único jefe de Estado no comunista de la exrepública

Su mandato al frente de la Alemania del Este solo duró cuatro meses
Tras la unificación, su carrera política naufragó al ser acusado de delator


Fue el último jefe de Estado de la República Democrática Alemana (RDA). Entre 1967 y 1990, Manfred Gerlach fue también presidente del Partido Liberal Democrático LDPD. Como miembro del Frente Nacional de la RDA, el LDPD era uno de los Partidos del Bloque agrupaciones políticas minoritarias que gravitaban en la órbita del comunismo oficial y formaba así parte del entramado que sostenía el régimen. Lideró por cuatro meses la moribunda república, después de la dimisión en diciembre de 1989 del último presidente del Consejo de Estado que perteneció al omnímodo Partido de Unificación Socialista (SED), Egon Krenz. Gerlach tuvo que dejar el puesto tras las primeras elecciones abiertas, que se celebraron en marzo de 1990. Con la unificación en octubre de ese año, su partido se fusionó con los liberales occidentales del FDP.

Gerlach abandonó el FDP en 1993, antes de que le abrieran un expediente de expulsión. Enfrentaba una investigación penal, acusado de haber denunciado a otros liberales a las autoridades soviéticas de ocupación. Buscó cobijo en el Partido del Socialismo Democrático (PDS).

A los 16 años comenzó a trabajar como empleado de la Administración de justicia en Leipzig, donde había nacido en 1928. En 1944 lo acusaron de pertenencia a una organización ilegal y fue arrestado por las autoridades nazis. En 1945 empezó su militancia en el LDPD. Al principio dirigió grupos juveniles. Mientras trabajaba en la Administración (primero en Leipzig y después en Borna), Gerlach estudiaba Derecho en la universidad a distancia. Se licenció en 1954 y se doctoró 10 años después.

Durante sus años de militancia en la Juventud Libre Alemana (FDJ), Gerlach se ganó la confianza de diversos líderes políticos. La FDJ no era de pertenencia obligatoria, pero renunciar a alistarse podía acarreaba problemas de escolarización y de estudios. En 1985, más del 80% de los alemanes orientales de entre 14 y 25 años se habían registrado. Operaba bajo la tutela permanente del SED, que era de hecho el partido único de la RDA. Puso todos los presidentes del Consejo de Estado anteriores a la caída del muro de Berlín.

Sus buenas relaciones con el SED impulsaron la carrera de Gerlach. De sus comienzos en la alcaldía de Leipzig pasó pronto al Parlamento (Volkskammer) de Berlín. En 1954 asumió la Secretaría General del LDPD. Desde ese puesto apoyó al principio todas las medidas de alineamiento de su partido con el SED. Más tarde, Gerlach se distanció un tanto de la línea ortodoxa y protagonizó un acercamiento entre el oriental LDPD y el partido liberal de la República Federal de Alemania, el FDP. Aquellos diálogos celebrados en Garmisch y en Weimar quedaron en nada, pero causaron revuelo a ambos lados del Telón de Acero.

En 1967, Gerlach ascendió a presidente del LDPD. En ese puesto apoyó en 1972 la ola de expropiaciones de empresas privadas que perduraban en la RDA. Años más tarde se enfrentó al jefe del Consejo de Estado y del SED Erich Honecker, que se opuso a la publicación de un libro suyo. Gerlach reanudó sus contactos con el FDP. Su partido fue el único de los cinco con representación parlamentaria que mantenía contactos oficiales con una formación de la otra Alemania.

Gerlach, algo más avispado que Honecker, sospechó en los ochenta el cataclismo que amenazaba al régimen. Aplaudió la línea del secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov y se granjeó con ello algunos enemigos en el SED. Sus propuestas de mayor apertura le reportaron simpatías entre los critícos al régimen. I.as perdió con su actitud dubitativa de los últimos años. Hoy se recuerda sobre todo que. tras el hundimiento definitivo de la RDA,  propuso que Honecker no fuera llevado a los tribunales, sino al manicomio.

La moral en la II Guerra Mundial (Michael Burleigh)

El historiados Michel Burleigh analiza la moral en la II Guerra Mundial
«La moral importa para que la opinión pública crea que haces lo correcto»
«Una guerra robótica sería más humana. El robot no conoce la venganza»

Cuando un historiador inglés se arremanga para escudriñar entre los archivos de la II Guerra Mundial, anuncia que terminará descubriendo a qué huele la batalla: "Cualquiera que haya disparado un rifle de alta velocidad sabe que es como desencadenar un rayo, pues las armas prolongan el poder del hombre y anulan la necesidad de fuerza física. Muchos veteranos de rodos los bandos también observaron que la guerra moderna poseía belleza estética, era una sinfonía pirotécnica de polvo, fuego de colores y densa humareda. También tenía un olor singular, a cordita, a gasolina, a sangre con aroma a cobre y al olor dulce y repugnante de la carne humana recién muerta". La prosa recreativa es de uno de los investigadores más alabados de su generación. Michael Burleigh, que con su nuevo ensayo Combate moral (Taurus), vuelve al tema que le encumbró como referencia, la guerra total.

Si en El Tercer Reich, por el que fue galardonado con el Premio Samuel Johnson en 2001, el autor británico de 55 años trató el totalitarismo, ahora analiza la moral en el conflicto, defendiendo "el esfuerzo de guerra aliado". La moral estaba del lado de los aliados, para Burleigh, porque "los nazis (y sus cómplices) trataron fundamentalmente de alterar el entendimiento moral de la humanidad de formas que se alejaban de las normas morales de la civilización occidental". Defiende su punto de vista y separa ley de moral: incumplieron la primera con "sus acciones depredadoras", y defendieron un "alambicado marco moral", que definía su violencia purificadora como necesaria y justificada.

Nuevo ser moral

"Tanto Hitler, como Mussolini, como Franco trataron de crear un nuevo ser moral. Querían una persona parecida a un espartano, alguien muy bien preparado físicamente y con una condición moral muy limitada con los demás. Franco es algo distinto, croo. No tiene la misma ambición imperial. Pero sí forma parte de la misma familia ideológica de Hitler y Mussolini", explica el ensayista, que aclara que el dictador español "venía de una posición más reaccionaria".

Burleigh es la esencia del historiador amante del detalle, aunque esté más allá del archivo. Incluso, más allá de la distancia moral que suele exigírsele al oficio: "Sí, me alié con los aliados porque el Eje no hizo caso a ningún tipo de norma internacional. Les dieron muchas oportunidades para comprometerse y llegar a un acuerdo, como reducir el número de buques en el Pacífico. Pero no lo aceptaron y decidieron ir a la guerra. Además, los nazis tenían una visión racial del futuro de la humanidad. Rechazaron toda la tradición moral de la civilización occidental, por lo que no sorprende que todo el mundo entrara en guerra contra esta visión".

La moral y la mentira

En este sentido, recalca la importancia de la moral en un conflicto. Lo importante, para nuestro autor, no es que la moral rija en las decisiones, sino que "la opinión pública crea que estás haciendo lo correcto". "La moral es un factor estratégico muy importante en la guerra y cada vez lo es más. Por ejemplo, los esfuerzos bélicos estadounidenses han sido dañados por la moral de Guantánamo", explica el historiador a este periódico. Conclusión, la moral se estira hasta convertirla en trapo para limpiar las suciedades.

"Hoy, incluso, es más complicado, porque en cada ataque en Afganistán ha habido 68 personas sentadas en una sala de control de mandos en EEUU, entre los que figuran muchos abogados que deciden qué se puede hacer y qué no. Estamos mucho más limitados que antes, y la gente no se da cuenta de eso". En principio, ¿no es un avance limitar una intervención militar con el derecho internacional en la mano? "Bueno, debe ser frustrante para un mando militar no poder tomar decisiones sin los abogados".

Burleigh mira el futuro del campo de batalla y ve ordenadores resolviendo el conflicto. "La artillería informatizada calcula si hay demasiadas bajas para desactivarse automáticamente. Es decir, las máquinas están tomando decisiones morales. Una guerra robótica quizá sería más humana. Porque los robots no conocen el rencor ni la venganza. Quizás los robots sean más humanos que nosotros", predice olvidando que la venganza es algo muy humano.

Puede que a veces resuene el eco de un periodista de sangre caliente, y en otras el catedrático de Oxford que fue. El resultado es un ensayo que corre como una novela y un libro dividido en dos: primero, la narración histórica, donde contextualiza los acontecimientos y, después, el debate moral del combare. No hay grandes avances en los hechos que ya se conocían, pero sí se hace original cuando entra a examinar la ética de los bombardeos, el Holocausto, las decisiones de los mandos.

A pesar de su punto de vista parcial, ha encontrado conductas morales reprobables en los aliados: "Aparte de los crímenes de guerra a pequeña escala, que siempre se dan, fue la decisión de repatriar cientos de miles de rusos que fueron obligados a luchar a favor de los alemanes. Llegaron a Rusia para ser fusilados. Aquello fue un crimen".

¿Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki pueden compararse con el Holocausto? "No, no se puede comparar, porque en cualquier tipo de bombardeo los que combaten corren el riesgo de morir por su acción. Disparar a cien judios en una fosa no es ningún riesgo para el que está disparando, una masacre pura y dura", expone. Y en cuanto a la bomba atómica, asegura que EEUU habría perdido 600.000 soldados en una posible invasión a Japón, en las tres primeras semanas. "Con estos números decidieron dejar caer las bombas y acabar la guerra". ¿Sin alternativas o sin ideas? 



Primeros americanos


Restos de un mastodonte cazado confirman la presencia humana antes de la cultura Clovis

Una costilla de mastodonte encerrada en un cajón durante más de 30 años ha servido ahora para confirmar que ya existía una sociedad humana en América antes de la cultura Clovis, que supuestamente había sido la primera en establecerse en el continente, hace 13.000 años.

Los restos fósiles del mastodonte, un animal prehistórico parecido a un mamut, muestran que hace 13.800 años alguien le hincó una punta de lanza de hueso en el costado izquierdo. El arma atravesó 30 centímetros de músculos y su punta quedó clavada para siempre en la costilla.

El fósil, descubierto a finales de la década de 1970 en el yacimiento de mastodontes de Manís, en el estado de Washington (EE.UU), ha sido analizado ahora por un equipo dirigido por el antropólogo Michael Waters, de la Universidad de Texas A&M, y Eske Willerslev, de la Universidad de Copenhague. Sus resultados se publicaron en la revista Science. Este nuevo hallazgo sepulta definitivamente la teoría de que los individuos de la cultura Clovis fueron los primeros en establecerse en América, cruzando por el estrecho de Bering desde Siberia hasta Alaska.

El propio Waters publicó en marzo el hallazgo en el yacímiento texano de Buttermilk Creekde más de 15.528 artefactos humanos datados en 15.500 años. La mayor parre eran lascas procedentes de las fabricación de utensilios.

Los nuevos restos del mastodonre lanceado demuestran que el ser humano ya cazaba a estos animales y a los mamuts casi mil años antes de lo que se pensaba, con lo cual, su extinción en el continente no fue sólo culpa de los hombres de la cultura Clovis y de otros factores, como el clima.

Hasta hace muy poco, muchos científicos sostenían que la desaparición de estos grandes mamíferos, producida poco después de la llegada de la cultura Clovis hace 13.000 años, se debió a una blitzkrieg, una especie de guerra relámpago de estos cazadores, destronados ahora definitivamente como primeros americanos. 

jueves, 20 de octubre de 2011

La misión de la OTAN concluye con Gadafi muerto




Siguiendo el ejemplo de las manifestaciones surgidas en Túnez y Egipto y que significaron la caída de sus respectivos gobernantes, se iniciaron en Libia una serie de protestas contra el líder libio, Muamar el Gadafi. Las autoridades respondieron con una brutal represión y las manifestaciones se transformaron en una revuelta que se extendió rápidamente por el este del país y diversas zonas del oeste. Con el fin de parar la rebelión, el gobierno de Trípoli recurrió al ejército y a las fuerzas aéreas.

La Liga Árabe suspendió la membresía de Libia y apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea en este país.

La Interpol emitió una alerta contra Gadafi y 15 altos cargos libios por haber participado en ataques planeados contra la población civil, incluidos bombardeos aéreos.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por medio de la resolución 1970, autorizó que el Tribunal Penal Internacional investigara posibles violaciones de los derechos humanos, dictó un embargo de armas, limitó la libertad de movimientos de Gadafi y personas vinculadas a él y ordenó la congelación de sus activos financieros.

Gadafi realizó entonces una serie de comunicados que amenazaban a los países que intentaran intervenir en el conflicto. Su defensa se basaba en que los rebeldes eran respaldados por Al-Qaeda.

La ONU y distintas organizaciones pidieron una zona de exclusión aérea sobre Libia para evitar que continuaran los ataques aéreos contra los rebeldes libios.

El 17 de marzo el New York Times publica que Estados Unidos está pensando atacar por aire a los aviones, tanques y artillería pesada del ejército de Gadafi. También considera la posibilidad de transferir dinero de las cuentas bancarias bloqueadas de Gadafi a los rebeldes para que puedan comprar armas.El oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos William Burns dice que el Consejo Nacional de Transición quizá abra una oficina en Washington DC. Ese mismo día, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre Libia con la Resolución 1973. El 18 de marzo Estados Unidos, Reino Unido y Francia están preparando el envío de aviones para imponer la zona de exclusión aérea aprobada el día anterior por la ONU. A la espera de este acontecimiento los rebeldes aprovechan y atacan a las fuerzas gubernamentales cerca de la frontera tunecina en Nalut.

La flota estadounidense desde ese día ya estaba en aguas mediterráneas para proceder al ataque a Libia. Se encontraban allí los Buques de asalto anfibio estadounidenses USS Kearsarge y USS Ponce junto al submarino de ataque Clase Los Ángeles USS Providence, el buque de mando de Clase Blue Ridge USS Mount Whitney y los destructores lanzamisiles de la Clase Arleigh Burke USS Mason, USS Barry y USSStout.

Este mismo día Gadafi anunciaba una tregua ante el temor de la intervención de las potencias occidentales en el establecimiento de la zona de exclusión aérea. Sin embargo Associated Press y Al Arabiya informan que las batallas de Ajdabiya y Misurata continúan.




Los organigramas anteriores constituyen un ejemplo de las diferencias relativas en las cadenas de mando de la coalición en la Operación Amanecer de la Odisea, y, posteriormente, bajo la Operación Protector Unificado. También ofrecen un ejemplo general de la complejidad de las operaciones combinadas. La línea de puntos en ambos casos se separa de la cadena nacional noruega de comandos para el comando operativo. En la tabla de la Operación Amanecer de la Odisea, la cadena de mando nacional se muestra a la derecha de la línea de puntos, mientras que en la Operación Protector Unificado de la tabla está a la izquierda. 






El 19 de marzo, las fuerzas leales a Gadafi continuaban atacando a la población de Bengasi tanto por tierra como por aire, ignorando el ultimátum de la ONU. Entonces, Francia decide intervenir usando 20 aviones de guerra. Los primeros objetivos fueron cuatro tanques del ejército libio.

Más tarde, por la noche, los aviones norteamericanos y británicos se unieron a los franceses en la defensa de civiles libios contra las tropas leales en Libia, atacando las defensas aéreas en la parte occidental del país, alcanzando objetivos cerca de Trípoli y Misurata, la tercera ciudad más grande del país.

El Pentágono y el Ministro de Defensa Británico, confirmaron que, conjuntamente, barcos HMS Triumph S93 y de la U.S. Navy  habían lanzado más de 110 misiles Tomahawk junto con ataques aéreos sobre las instalaciones militares libias, tanto en el interior como en la costa.

Inicialmente, la operación estuvo al mando del USAFRICOM, comandada por el General Carter Ham. El comando táctico de la operación se ejecutó a partir del buque de mando USS Mount Whitney (LCC-20) en el mar Mediterráneo bajo el mando del Almirante Sam Locklear, comandante de la United States Naval Forces Europe. El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Robert Gates, indicó que el control de la operación sería transferido a las autoridades francesas y británicas, o de la OTAN, en cuestión de días.

Tras la ofensiva llevada a cabo por el Reino Unido en Trípoli junto a la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, también se bombardearon las ciudades de Misrata, Zuara y Bengasi, en la cual el gobierno libio denuncio el asesinato de varios civiles por ambas fuerzas.


El 24 de abril un avión no tripulado Predator estadounidense lanzó un ataque que, según indicaría más tarde el Pentágono, sucedió a media tarde, sin señalar con exactitud los blancos del bombardeo y con autorización del Presidente Barack Obama. 


En tanto la cadena de televisión Al Arabiya dijo que fuerzas de la OTAN bombardearon edificaciones pertenecientes al gobierno libio cerca del complejo de edificaciones de Gadafi en Trípoli el 17 de mayo, mientras que las tropas libias atacaron con fuego de artillería la ciudad de Yefren, en el oeste del país. La incursión sucede dos días después que el secretario de Defensa Robert Gates dijera que el presidente de Estados Unidos Barack Obama había aprobado el uso de los aviones no tripulados Predator armados en la misión militar en Libia y que los vehículos aéreos no tripulados podían ofrecer capacidades únicas a las fuerzas de la OTAN que operan en el país del norte de África.

El 20 de mayo la OTAN lanzó el mayor ataque a la Marina libia con bombardeos en tres puertos destinados a proteger la cercana ciudad portuaria y rebelde de Misurata, informó la alianza.

En la madrugada del 24 de mayo una serie de bombardeos sobre Trípoli causó al menos tres muertes y más de 150 personas resultaron heridas. Cerca de veinte misiles fueron lanzados contra un cuartel de la guardia popular oficial de Gadafi, en el que se encontraban unidades voluntarias de apoyo al ejército. El portavoz del gobierno libio, Musa Ibrahim, informó de que la mayoría de los muertos y heridos eran civiles que vivían cerca del cuartel.

El 28 de mayo, se realizaron los primeros bombardeos diurnos en Libia con el fin de aumentar la presión sobre el coronel Gadafi.

En un comunicado, la OTAN indicó que sus aviones de combate hicieron blanco en Trípoli, en Sirte (ciudad natal de Gaddafi), en Mizdah y Hun, mientras continuaban los enfrentamientos entre las tropas leales al régimen libio y los combatientes opositores en la ciudad de Ajdabiya.

La intensificación de ataques de la OTAN se dio después de que el G8 (el grupo de los países más industrializados) afirmó que Gadafi había perdido su legitimidad y que debía irse de Libia, advirtiendo sobre un endurecimiento de las acciones militares.

El portavoz del gobierno libio, Musa Ibrahim, informó que los bombardeos de la OTAN y de la coalición internacional mataron a 718 civiles e hirieron a 4,067, entre el inicio de sus operaciones en Libia, el 19 de marzo, y el 26 de mayo. "Desde el 19 de marzo y hasta el 26 de mayo, tuvimos 718 mártires entre los civiles y 4,067 heridos, 433 de ellos graves", declaró Ibrahim durante una rueda de prensa citando un balance del ministerio libio de Salud.


El 14 de junio el presidente sudafricano, Jacob Zuma, arremete contra la OTAN, argumentando que la organización está haciendo mal uso de la resolución de Naciones Unidas destinada a proteger a los civiles con el «cambio de régimen, asesinatos políticos y la ocupación militar extranjera». El 27 de junio la Corte Penal Internacional da órdenes de arresto contra el líder libio Muamar Gadafi, a su hijo Saif al Islam Gadafi, y su hermano-en-ley, Abdullah al-Sanussi.


En julio se produce una ofensiva rebelde desde Djebel Nefusa, y el Grupo de Contacto reconoce al CNT como la «autoridad gubernamental legítima». El 27 de julio después de recibir asilo en los Estados Unidos, al-Obeidy llega a Nueva York, y luego sube a un vuelo hacia el destino donde se reside. Su llegada a los Estados Unidos se produce después de que pasa 54 días en un Alto Comisionado para los Refugiados en Rumania. El 28 de julio los líderes rebeldes anuncian que el comandante del ejército rebelde de Libia fue asesinado en Benghazi, junto con dos oficiales de alto rango, apenas unas horas después de conseguir grandes éxitos en el campo de batalla.


El 15 de agosto Gadafi insta a Libia para luchar contra las fuerzas de oposición y «limpiar esta tierra dulce y honorable». En un discurso transmitido por la televisión estatal. Por su parte el Coronel Roland Lavoie, un portavoz de la operación militar de la OTAN, dice a los reporteros que «las fuerzas anti-Gadafi están asumiendo el control de los enfoques clave de Trípoli». Un portavoz del gobierno de Gadafi ofrece una visión diferente sobre el conflicto. El 18 de agostoel primer ministro libio al-Baghdadi al-Mahmoodi dice que los militares son «lo suficientemente potentes como para terminar esta batalla» a su favor, pero advirtió que el costo sería demasiado alto, volver a llamar al diálogo para solucionar pacíficamente la crisis en vez de una solución militar. Mientras tanto, un hermano de Ibrahim Moussa, el portavoz del gobierno en Trípoli, fue asesinado la noche del jueves por aviones de la OTAN.

El 19 de agosto funcionarios de EE.UU. dicen que Gadafi puede estar haciendo preparativos para una «última batalla» en Trípoli como un mes de duración, la OTAN continúa la campaña aérea en medio de informes de los avances por parte de los rebeldes.

El 20 de agosto rebeldes libios han llevado su lucha dentro de Trípoli, donde el líder libio es asediado. El portavoz del gobierno Ibrahim Musa insiste en que todo es seguro y bueno. Él dice que la capital de Libia sigue bajo el control del gobierno. Las autoridades libias rechazan las alegaciones de que Gadafi está en busca de refugio para su familia, diciendo que ni el líder ni su esposa e hijos tienen un plan para salir del país.

El 21 de agosto los rebeldes irrumpen en Trípoli y combaten contra las tropas del régimen por el control de la capital. La OTAN bombardea el cuartel general de Gadafi y un aeropuerto en Trípoli.

Un día después, el 22 de agosto los rebeldes llegan al corazón de Trípoli y controlan buena parte de la capital libia. Miles de personas celebran su llegada en diversos barrios y la céntrica Plaza Verde de la ciudad. Tres de los hijos de Muamar el Gadafi, Saif el Islam, Saadi y Mohamed, son capturados por las fuerzas sublevadas, pero ese día Saif al-Islam se reunió con la prensa extranjera para desmentir su detención, mientras que a esta información se suma que otro de los hijos del dictador, Mohamed, que también se decía detenido, fue liberado por fuerzas leales a Gadafi que lo ayudaron a escapar tras presuntamente haberse entregado, reportó la cadena de Qatar Al Jazira. Se desconoce el paradero del líder libio.

Las fuerzas de la OTAN en Libia han alcanzado al menos once objetivos militares del régimen en las últimas operaciones de bombardeo efectuadas, centradas especialmente en Trípoli y Sirte, la ciudad natal del dirigente libio Muamar Gadafi, a la que pretenden acceder los rebeldes, tras el asalto que lanzaron el sábado pasado para afianzar su control de la capital.

Según ha informado la OTAN en un comunicado, las fuerzas aliadas han atacado este miércoles instalaciones militares que servían de almacén al régimen en las inmediaciones de la capital, así como otro vehículo militar, dos sistemas antiaéreos, un vehículo de apoyo para el lanzamiento de misiles tierra-aire, una lanzadera de cohetes múltiple y un sistema de radar cerca de Trípoli.

Asimismo, desde el 28 de agosto la Alianza ha confirmado también ataques para neutralizar dos vehículos de apoyo al lanzamiento de misiles tierra-aire de las fuerzas del régimen en las inmediaciones de Sirte, hacia donde los rebeldes tratan de avanzar tras tomar la capital y ha informado de que también han neutralizado un misil tierra-aire en las proximidades de la localidad de Okba. En total durante las últimas 24 horas se destruyeron cerca de Sirte tres centrales de comando, cuatro instalaciones de radar, 22 vehículos armados, dos vehículos de suministro, cuatro radares, tres centros de mando y control, y dos sistemas de misiles antiaéreos y tierra-aire. En total, volaron sobre la zona 42 aviones de combate desde el 28 hasta el 30 de agosto.


El 2 de septiembre Aviones Tornados británicos participaron en un ataque a los edificios en Bani Walid, donde presumiblemente existía un depósito de vehículos militares de las fuerzas leales a Muammar El Gadafi, apunta el periódico The Independent.

Los pilotos descargaron bombas guiadas por el sistema de navegación global (GPS) y de láser Paveway en las zonas residenciales.

Sólo entre este lunes 6 de septiembre y la madrugada del martes 7 de septiembre, las fuerzas aliadas han realizado 116 patrullas aéreas sobre Libia, incluidas unas 42 misiones de ataque, según datos facilitados por la Alianza. A lo largo de la jornada del 6 de septiembre sus fuerzas acabaron con 6 tanques y una decena de vehículos de combate. También se destruyeron en la zona varias piezas de artillería y un almacén de municiones. Sirte es una de las ciudades que se mantienen por ahora leales a Gadafi y sufre desde hace días el asedio de las fuerzas rebeldes. La OTAN también ha atacado en las últimas horas otro de los bastiones de la resistencia gadafista, Sebha, donde acabó con una instalación de misiles tierra-aire. Además, la Alianza ha informado de que sus aviones han destruido 3 radares y 3 baterías antiaéreas en Hun y otras 8 en Waddan. La OTAN ha evitado, por contra, atacar el tercer gran foco de las fuerzas pro-Gadafi en Bani Walid, donde los rebeldes aseguran estar cerca de un acuerdo para la rendición de la resistencia.

Aunque posteriormente el 10 de septiembre las fuerzas de la OTAN atacan la localidad de Bani Walid (luego de un ultimátum dado a Gadafi y las fuerzas gadafistas) al tiempo que las fuerzas rebeldes asediaban la ciudad.

En la noche del lunes, el hijo del líder libio, Saadi Gadafi de 38 años, fue interceptado por el Ejército nigerino en un convoy que acababa de llegar al norte del país. Poco despues en Washington el 13 de septiembre, en un aparente gesto de presión para que se consumara el arresto, y asegurar que el Gobierno nigerino se pusiera en contacto con el Consejo Nacional de Transición (CNT) libio y se dispusiera a detener a Saadi Gaddafi se comunico con Níger para su arresto, tras interceptarle y llevarle a Niamey, la capital del país. El Gobierno de Níger afirmó que Saadi, uno de los hijos de Muammar Gaddafi, se encuentra "bajo vigilancia" en territorio nigerino, pero su detención de momento no está prevista.

El 14 de septiembre la OTAN anunció nuevos bombardeos en Libia contra algunas de las ciudades leales al coronel como Bani Walid y Sirte, quien por cierto volvió a llamar a la resistencia a través de un mensaje televisado.

El 16 de septiembre la Organización noratlántica informó de que sus aviones atacaron en las últimas 24 horas un buen número de objetivos militares de las fuerzas gadafistas en las ciudades de Sebha y de Sirte, donde se registran duros combates entre los rebeldes y la resistencia. Según un comunicado de la Alianza, en esa zona sus bombas destruyeron 8 sistemas de misiles aéreos, 4 lanzacohetes, 2 vehí­culos armados, 1 tanque y un almacén militar, en una jornada con más actividad de la habitual.


Sin embargo, el 25 de septiembre las fuerzas militares del CNT, respaldadas por bombardeos aéreos de la OTAN, afirman haber entrado en la ciudad de Sirte, uno de los últimos bastiones de Muammar Gaddafi. Según varios medios de comunicación, las fuerzas militares antigadafistas han concentrado sus tropas en una plaza situada a un kilómetro del centro de la ciudad.

Finalmente, el día 20 de octubre Muammar Gaddafi fue capturado tras ser herido por un ataque aéreo de la OTAN mientras escapaba en un convoy de Sirte.  El portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano que gobierna Libia, y Al Ahrar, una televisión que les es afín, fueron las primeras fuentes en confirmar la noticia.. "Hemos estado esperando este momento durante mucho tiempo. Muamar el Gadafi ha muerto", dijo en una conferencia de prensa en Trípoli el primer ministro del Gobierno provisional libio, Mahmud Jibril.

La cadena Al Arabiya ha identificado a Ahmed Al Shebani, de 18 años, como el supuesto autor del disparo que acabó con la vida de Gadafi. Aquí sostiene su famosa pistola dorada.